20 noviembre, 2014

Roy Bhaskar (1944-2014): realismo crítico y el encuentro oriente-occidente

It is not that there are the starry heavens above and the moral law within, as Kant would have it; rather, the true basis of your virtuous existence is the fact that the starry heavens are within you, and you are within them. (The Philosophy of MetaReality, 351)
Ayer, 19 de noviembre de 2014, falleció Roy Bhaskar. Su obra, desarrollada desde mediados de los años 70, representa una de las contribuciones más originales y rigurosas de la filosofía del siglo XX con un profundo impacto sobre la posibilidad de afirmar un enfoque realista en el mundo de la ciencia en general, y de las ciencias sociales en particular.
Durante la segunda mitad de los años 70, Bhaskar lanza un nuevo programa de investigación en filosofía que decide abordar los temas centrales que definen la empresa del conocimiento científico: las dificultades para formular afirmaciones ontológicas (hechas particularmente patentes por la crítica de las ciencias europeas de Husserl y los problemas identificados por la filosofía del lenguaje ordinario), y su consiguiente correlato en el mundo de la epistemología.
En un contexto en el que parte de la filosofía europea renuncia a la posibilidad de abordar estos temas y abraza el discurso profundamente intrascendente patente en diversas formas de postmodernismo, Bhaskar decide retomar la reflexión crítica sobre los fundamentos del conocimiento y produce dos textos fundacionales: A realist theory of science (1975) y The possibility of naturalism (1979).
Alrededor de esa elaboración conceptual empezó a confluir un conjunto de otros intelectuales que terminaron formando el punto de partida del Realismo Crítico como movimiento. Algunos de estos intelectuales se enfrentaban a los problemas de la gran crisis paradigmática de las ciencias sociales (resultado de la profunda crítica a la hegemonía estructuralista y funcionalista formulada por una renacida sociología interpretativa) y buscaban resolver los problemas de la relación entre estructura y agencia (en particular Margaret Archer), entender los procesos de formación de conceptos en las ciencias sociales y el rol de las sociologías interpretativas (William Outhwaite), o recuperar una idea de objetividad que trascienda las patentes limitaciones del objetivismo decimonónico (Andrew Collier). En ese contexto, el pensamiento de Bhaskar sirvió como un elemento aglutinante y estimulante de una reflexión intelectual absolutamente necesaria en un contexto de formulación de nuevas síntesis conceptuales (como las que de modo paralelo a estos esfuerzos desarrollaron Anthony Giddens, por un lado, y Pierre Bourdieu por otro), y en el que parte importante de las ciencias sociales simplemente huía de estos desafíos conceptuales mediante el recurso a la adopción acrítica de la ideología mal llamada “economía positiva” o mediante la entrega a una suerte de hedonismo intelectual que ha derivado en diversas formas de sociologías intrascendentes o charlatanescas (¿o, debería decir, para honrar a Zizek usando una expresión que acabo de conocer, charlacanescas?).
Luego de sus trabajos fundacionales, la investigación filosófica de Bhaskar lo lleva por dos derroteros que han suscitado reacciones críticas muy marcadas. El primero fue una creciente dificultad para expresar las ideas en un lenguaje claro y comunicable, sus obras empiezan a cobrar un carácter cada vez más críptico que seguramente ha logrado ahuyentar a muchas personas interesadas para las cuales, felizmente, existe un cuerpo de literatura adicional que presenta desarrollos de las ideas de Bhaskar y sus colegas en una forma mucho más accesible y, por lo mismo, potencialmente más útil para quienes no desean entrar en las honduras de una jerga nueva y arcana. En particular, una buena entrada (tan necesaria en nuestro medio donde, como acabo de verificar, la Universidad Católica sólo tiene en su colección bibliográfica los dos títulos de Bhaskar ya mencionados y que yo solicitara comprar hace cerca de 25 años) está dada por el volumen Critical realism: essential readings editado por Margaret Archer, Roy Bhaskar, Adrew Collier, Tony Lawson, y Alan Norrie.
El segundo derrotero seguido por Bhaskar, especialmente desde el inicio del siglo XXI, fue la búsqueda de un encuentro profundo entre las tradiciones filosóficas de occidente y oriente. Esto lo ha llevado a reformular las ideas fundacionales del Realismo Crítico con miras a distanciarse del modelo dualista occidental (que disocia la espiritualidad de la materialidad) y formular una Filosofía de la Meta-realidad como una propuesta emancipadora ilustrada por la cita con la que se inicia este post.
Su reciente deceso representa una pérdida mayor en el mundo de la filosofía y de las ciencias sociales y es de esperar que la importancia y trascendencia de su obra sea aún más evidente en los años por venir.
Sitios de interés:
Centre for Critical Realism: http://www.criticalrealism.demon.co.uk/
Journal of Critical Realism: http://www.maneyonline.com/loi/rea
Principales textos de Bhaskar:
Bhaskar, R.A. (1975), A Realist Theory of Science, London: Verso.
Bhaskar, R.A. (1979), The Possibility of Naturalism, London: Routledge.
Bhaskar, R.A. (1987), Scientific Realism and Human Emancipation, London: Verso.
Bhaskar, R.A. (1989), Reclaiming Reality: A Critical Introduction to Contemporary Philosophy, London: Verso.
Bhaskar, R.A. (1990), Philosophy and the Idea of Freedom, London: Blackwell.
Bhaskar, R.A. (1993), Dialectic: The Pulse of Freedom, London: Verso.
Bhaskar, R.A. (1994), Plato, etc.: The Problems of Philosophy and Their Resolution, London: Verso.
Bhaskar, R.A. (2000), From east to west: Odyssey of a soul. London: Routledge.
Bhaskar, R.A., (2002), Reflections On Meta-Reality: A Philosophy for the Present, New Delhi/London Sage. 
Bhaskar, R.A. (2002), From science to emancipation: Alienation and the actuality of enlightenment. London: SAGE.
Bhaskar, R.A. (2002), Meta-reality, Creativity, love and freedom. New Delhi: Sage Publications.
Bhaskar, R.A. (2002), Reflections on meta-reality: transcendence, enlightenment, and everyday life. Thousand Oaks, Calif.: Sage Publications.
Bhaskar, R.A. (2002), Beyond east and west: spirituality and comparative religion in an age of global crisis. New Delhi; Thousand Oaks, CA : Sage Publications.
Bhaskar, R.A. (2006), Understanding Peace and Security. Routledge.
Bhaskar, R.A. (2008), Fathoming the depths of reality. London: Routledge.
Bhaskar, R.A. et al. (2008), The formation of critical realism : a personal perspective. London; New York: Routledge.

Bhaskar, R.A. et al. (eds.) (2010), Interdisciplinarity and climate change: transforming knowledge and practice for our global future. Abingdon, Oxon; New York: Routledge.

28 agosto, 2014

APPs en educación: ¿privatización?

El pasado 26 de agosto, el Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico lanzó “Agenda2014: propuestas para mejorar la regionalización.” Esta iniciativa consiste en un conjunto de documentos breves de política que busca sugerir alternativas y posibilidades para mejorar en aspectos de gobernabilidad; finanzas públicas subnacionales; fideicomisos a nivel regional; gestión de residuos sólidos; fomento de Asociaciones Público Privadas; pesca artesanal; asociatividad empresarial; y educación.

Todos los documentos se encuentran disponibles en el sitio web de la iniciativa Agenda 2014.


El texto específico sobre educación es el resultado de una muy grata colaboración con mi colega Arlette Beltrán y contó con el apoyo de Micaela Chuquilín. Este texto constata una situación muy precisa: en el Perú de hoy, los colegios que operan como Asociaciones Público-Privadas (es decir, los Fe y Alegría y los llamados “Parroquiales en convenio”) logran que sus estudiantes obtengan mejores logros de aprendizaje que sus pares en escuelas estatales y también en escuelas privadas pagadas como se muestra en estos gráficos. 

Resultados de la Evaluación Censal de Estudiantes (ECE) 2007-2012. Nacional. Porcentaje de estudiantes de segundo grado con desempeño satisfactorio en comprensión lectora y matemáticas según gestión (grupos seleccionados).
Nota: Tomado de Beltrán, A & Guadalupe, C (2014) Asociaciones público-privadas en la educación: consideraciones de política y posibilidades para el Perú. Lima: Universidad del Pacífico

A partir de esta situación, y del hecho que estos colegios hoy representan un dos por ciento de la matrícula en educación primaria, el documento se plantea una pregunta simple:¿no cabría plantearse la posibilidad de ampliar este tipo de experiencias? ¿no cabría que los gobiernos sub-nacionales (y por qué no el nacional) exploren el desarrollo más intensivo de este tipo de alianzas?

Existe abundante literatura que muestra por qué los colegios Fe y Alegría son, probablemente, la única educación pública que merezca llamarse tal en el Perú. La educación que brinda el Estado no logra honrar el interés público consistente en garantizar el derecho de las personas a la educación y, por lo mismo, no merece llamarse Educación Pública.

Así, el texto revisa el marco normativo existente sobre APPs y muestra diversas opciones que podrían implementarse, las mismas que van desde lo que el Ministerio de Educación viene promoviendo en este momento (APPs para infraestructura y mantenimiento, es decir, para proveer de insumos materiales del proceso de enseñanza) hasta la prestación total del servicio por parte de agentes no estatales (como es el caso de Beca 18 en la educación superior; es decir, de programas en el que el agente no estatal se encarga de todos los aspectos del servicio educativo y el Estado financia la participación de estudiantes que, de otra forma, no podrían acceder a esos servicios); pasando por modalidades intermedias como es el caso de Fe y Alegría.

La primera pregunta que una propuesta de este tipo suscita es muy simple: ¿están proponiendo privatizar la educación?

La respuesta a esta legítima preocupación tiene varias partes:

1.     La propuesta no brinda una receta única, sólo sugiere que sería bueno explorar opciones. De hecho, las opciones que postulan recetas únicas suelen fracasar y ésta sugiere que las decisiones deben ser el resultado de una reflexión ponderada acerca de diversas opciones y considerando los diversos contextos en los que se ha de implementar una política dada.

2.     ¿Qué es la educación pública? ¿qué significa privatizarla? Como he tratado de explicar en otros post, la educación pública es aquella que garantiza el derecho de las personas a la educación; lo cual puede (o no) hacerse mediante la provisión estatal de servicios educativos. No es quién gestiona el servicio lo que le da un carácter público, sino cuál es el interés que sirve. De hecho, la educación estatal en el Perú es, fundamentalmente, algo diferente de la educación pública ya que no garantiza el derecho de las personas a educarse y, en muchos casos, sólo sirve intereses particulares de individuos o grupos de individuos.

Tal vez dos analogías permitan explicar mejor esta idea: una carretera gestionada por un agente privado no deja de ser una vía pública que facilita que las personas ejerzan su derecho al libre tránsito por el territorio; una carretera “privatizada” sería una en la que el agente privado coactaría ese derecho a su libre discreción. Una empresa de autobuses brinda un servicio público de transporte de pasajeros, éste dejaría de serlo si es que la empresa, a su discreción, dejase de, por ejemplo, detenerse en algunos paraderos, no aceptase estudiantes, o cambiase la ruta que tiene autorizada y esto, en efecto, son cosas que pasan en el país el día de hoy y, en ese sentido, las concesiones de rutas a transportistas no están funcionando adecuadamente.

¿Por qué funciona la concesión en un caso (carreteras) y no en el otro (transporte público de pasajeros)? La respuesta a esta pregunta está directamente vinculada con uno de los problemas fundamentales del país y que atraviesa la reflexión de los distintos documentos de Agenda 2014: institucionalidad, capacidad estatal para garantizar el imperio de la ley (incluyendo los acuerdos suscritos en los contratos de concesión), y la cultura ciudadana asociada a dicha institucionalidad.

Esta situación no hace sino poner sobre el tapete un tema que es clave para el texto que estoy comentando: una APP se basa en alinear intereses privados con intereses públicos mediante los términos en los que se logra el acuerdo (a qué se compromete cada parte) y mediante la capacidad estatal para supervisar y regular. Una APP en educación va a contribuir a asegurar el derecho de las personas a la educación si los intereses privados se alinean con los públicos y si el Estado se encarga de asegurarse que dicho alineamiento se mantenga.

3.     Así, una APP en educación puede ser educación pública, si algunas condiciones se mantienen (y eso es lo que sucede en el caso de Fe y Alegría más por la voluntad y compromiso de la organización que por la capacidad estatal para supervisar) lo que, en el escenario de expandir el universo de APPs no hace sino insoslayable que se fortalezca la capacidad supervisora y reguladora del Estado.

4.     Por lo mismo, el documento plantea claramente cuáles son los principios que una APP debe respetar para ser educación pública y éstos tienen que ver básicamente con la no discriminación y la capacidad para prestar un servicio que asegure aprendizajes.

Muchos de los desafíos que tiene que enfrentar nuestro país se vinculan a que nuestra institucionalidad estatal está muy lejos de ser el poderosísimo monstruo marino del Antiguo Testamento (Leviatán) usado como símil por Hobbes para indicar al Estado como el poder capaz de garantizar la vida civilizada y, más bien, parece (salvo honrosas excepciones que, felizmente, se han ampliado en las últimas dos décadas) un cardumen de pirañas compuesto tanto por ejemplares estatales como no estatales que (re)producen la debilidad estatal y la precariedad de la vida civil.

Las APPs en educación no son sinónimo de privatización o, mejor dicho, no tienen por qué serlo. Lo que sí es sinónimo de destrucción del interés público es la inoperancia estatal y esto no es una especulación, sino la triste realidad que sufren miles de niños diariamente en nuestro país. Por esta razón, tiene sentido hablar de APPs como una opción que es necesario explorar para enfrentar la profunda crisis de aprendizajes en la que nos encontramos.